SURF NEWS / NOTICIAS, Perú

LOS PERROS DEL DESIERTO / Surf Trip Perú / Cuentos de fogata by Yahansistones

LOS PERROS DEL DESIERTO

Surf trip Perú – Cuentos de fogata by Yahansistones

“Yo creo que la civilización es una buena cosa; pienso que hay que estar muy, muy sumido en la civilización para poder rechazarla y mitificar el mundo primitivo como lo hizo Paul Gauguin. Hay que estar realmente preparado para despreciar la civilización, y decir cosas como, por ejemplo, la corbata, ¡que tontería, que intolerable signo de opresión!” –  Vargas Llosa

Parte I –  La LLegada

La Huarmi tiene en sus genes la bonanza del crudo. Lobitos Oilfield Limited es el segundo nombre de este canino, y el asentamiento británico, con sus máquinas exploradoras, no son competencia para la legitimidad de su raza pura Viringo. Plantas desalinizadoras, oficinas, depósitos, almacenes , colegios, el Gran Cine. Modelos arquitectónicos únicos y peculiares de madera de pino yankee , forman el paisaje de lo que fue una ciudad inventada. Hoy devastada por la avaricia y los escrúpulos castrenses.

Verso I

Campamento petrolero, territorio costero
lobos marinos, muelles, peñeros;
tierras pobres, desiertos rocosos;
gritos feroces, ojos ansiosos.

A los pies del tanque lunar
La Tischa, La Huarmi; Tobi y Patricio
una manada de celosos y polvorientos cuadrúpedos,
guardianes indiscutibles de una bestia más grande
que se agita en el centro, taladro constante.

canino

Un paisaje baldío. Viento retumbante que sopla indetenible. Un frío capaz de romper las rocas. La piel aún morada y los dientes que castañetean. Cuatro palmeras sobreviven y escoltan edificaciones sin techo que hacen ver el refugio pakistani del Bin Laden como un lujo. Coincide un pelotón de soldados a metros de distancia.

Una estación militar en el desierto, Primera Brigada, ¿no podemos resolver el pasado? Vorágine de ambición, corruptora de la historia.

La sistemática destrucción no fue por implosión hidrógena. Dupont daño el patrimonio que veo a mi alrededor… bonito casino.

Lobitos ya no es un templo de sombras selváticas como Machu Picchu y aquella  joven sacerdotisa, eterna enamorada de las flores, ardiente por calores secretos sobrevive en Cora, quien hoy día prepara los manjares que preservan la memoria.

Allí estaba la playa con olas azules encrespadas, opacas y plomizas. Su sonido en la distancia. Como la desolación de un mar extraño rompiendo en las playas de un mundo inaudito post- nuclear. El viento que viene del agua es un pachuli de yodo y carne podrida.

Las olas caían y no dejaban de caer. Me desperté una y otra vez durante las frías noches y me levanté para reavivar con paciencia la lumbre de las velas. No hay agua. No hay luz. Los segundos parecen horas y los días parecen siglos, en mi soledad absoluta.

Verso II
Se alza el mar, verde se agita
en su entraña de sal, parece que palpita,
bañado de luz, bordado de gaviotas,
las olas del Hueco, que se alzan afanosas.
vista_lobitos

Points perfectos aderezados con kilómetros de arena y kilómetros de Panamericana. Baterías, El Hueco, La Frontera, Örganos y Cabo Blanco. Ya Tobi quedo tuerto de ver tantas lineas rompiendo frente al porche donde duerme la siesta.  El asunto ya no trata de tamaños, sino de fuerza. Y de saber asimilar la perfección. Aquí no tienen cabida las maniobras forzadas. ¿Cuál es tu estilo?

Las gélidas fauces de El Hueco son inclementes con quien no se entrega a su mandato. ¿Podrá cualquiera sobrevivir la relampagueante arrancada hacia la caverna?

Momento cumbre. Electrizante lucidez. Las puertas del templo sagrado están abiertas y yo navego y navego sus entrañas.

Verso III
– ¡Shhhh!… ¡Silencio, silencio! …
Tu alarido grosero y amenaza constante,
a estas alturas resbalan como un sedante… –
Sister Morphine.
No soy Joey Ramone, ni Rob Machado
Escucho Los Rolling y surfeo encorvado

La etiqueta ya existe.
Hemos escuchado los cuentos.
Izquierdas perfectas, agua fría;
crimen rampante, gastronomía;
pesadazos limeños,
noches blancas mancoreñas.

Casi todos los estereotipos se cuecen en un caldo de verdades y Perú no escapa de ellas; pero que bueno es verlos estallar al piso cuando te sorprende gratamente y te ofrece su mejor cara.

El horno de leña cocina un manjar italiano. Con una lámpara improvisada, Nachopizza  inspecciona la textura. La próxima Cusqueña negra es el ungüento para la garganta del altanero que clama su territorio. La humanidad de Irons esta más que fundida y esperando en una vasija. En su honor, que empiece el carnaval de ceviche mixto con recado de camote, canchas y chifles.

Mi pija abultada se retuerce y pide la entrepierna caliente de alguna hembra. El televisor dicta lo que somos y el billete verde guía tu viaje en la vida. “Bienvenido Mr. Stones. Hemos ensamblado una magnifica experiencia que le va a inducir un sueño lúcido. Deseche sus dogmas y predisposición, y dé un paso adelante. Regocíjese en las dunas y observe la noche estrellada con ojos frescos”.

Gracias..

Debo mantener la cordura en este demencial desierto. Siento el rifle local apuntándome desde una ventana de la Casa del General. ¿Con cuál tonada de su guitarra nos sorprenderá esta noche el gitano Edgar en el viejo trailer? ¿No hay más cebada pura?

Otra, gracias.

El pueblo esta abandonado desde hace años pero recorro ojo avizor las calles salpicadas de pisadas húmedas, La Tischa escoltando mis pasos y pidiendo con volteretas circenses otro bocado. Nunca esta llena.

Debo comer más. Las provisiones han mermado.

La gruesa figura de Tranquilino entra y sale por la puerta a cada segundo para atender a los comensales. La comida de Tranqui me mantiene fuerte.

De vuelta a la casa, recorto la barba a mi mismo, pero no sale tan bien. Verme presentable es solo una excusa para no caer preso de la soledad.  Empiezo a escuchar voces en mi cabeza. ¿ Por qué debo empacar, ya pasó un mes o un año?

Miro mi reflejo en la olla pulida y detrás de mi una de las fantasmales almas en pena inglesas que según la leyenda, se ahorcaron en las cabañas , me dice:

– “Un gran norte se aproxima”.

El asunto ya no trata de tamaños, sino de fuerza. Y de saber asimilar la perfección. Aquí no tienen cabida las maniobras forzadas. ¿Cuál es tu estilo?

Parte II –  El Epílogo

Verso IV

La visita momentánea a Talara,  comienza en la plaza
Kiwicha; alfeñique y cambistas, la combi se desplaza
el mercado esta lleno de choclos, frutas y granos
abuelas de rasgo Inca, con muy fuertes manos.

Un alto y delgado buzo a pulmón tuvo la amabilidad de darme un aventón. Este sí mira mi rostro al hablar. !Cuidado explosivos¡
Tantas horas de vaivenes siguiendo el pavimento daliesco y el sol candente, derriten los modales y la simpatía peruanas. ¿ Bruno, este mero lo has  pescado tu mismo? Al ajillo y Gastón Acurio lo envidiaría.

La juerga norteña necesita un epílogo.

Cuanto dinero pagó Hemingway para aprender a pescar un Marlin perfecto. Al carajo El Viejo y El Mar. El que sirva el mejor Pisco Sour se lleva el Nobel, ¿cierto Don Pablo? Y me regala más pulpito al olivo.

Las curvas que descienden de El Alto han invadido mis huesos con anticipación. El único Panic es el que tiene la iguana 5’8”de mi tabla. Cada tubazo vomita a un parlanchín e invita al próximo. Me cambio a un 6´2”.

¿Por qué no han sido interrogados los amasijos de metal mar adentro que vigilan las olas y las hazañas de cada peregrino que visita esta tierra? Son mi único testigo.

La crecida norteña tiene sabor agridulce. Me entubo, luego existo.

Verso V
La ola de Cabo,
anda como una diosa
reposa como una sultana,
tiene placer maquiavélico
y una fe mahometana,
en sus brazos abiertos,  atrae con su mirada
a surfistas de toda
la raza humana.

“Points perfectos aderezados con kilómetros de arena y kilómetros de Panamericana. Baterías, El Hueco, La Frontera, Örganos y Cabo Blanco.”

Espero hayan disfrutado estas narraciones de un vago y dulce viaje, a un silencioso e inmaterial paraje.

Yahansi Stones – Verde Inteligente – Vibras Mag

Email: Yahansistones2@gmail.com

@VibrasMag . Prohibida la reproducción parcial o total del contenido de la web sin la autorización expresa por Vibras Mag.

About the author

Related Posts

Leave a Reply

Leave a Reply